¡Hola de nuevo y bienvenidos a una entrada más de nuestro Blog! La semana pasada hablábamos de las tendencias que pisan fuerte en 2019, y una de ellas era el auge del mundo de las plantas, así que en este post seguiremos un poco el “topic”… Hoy vamos a haceros un resumen sobre los tipos de consumidores que existen actualmente. En la última década han aparecido muchas nuevas corrientes sobre la alimentación que se basan en una modificación de la dieta y que incluso van ligadas a un cambio en la ideología de algunos de los consumidores. ¿Cómo va a repercutir esto en el desarrollo de las tendencias y en la relación industria-producto-comprador? ¡Vamos a verlo!

En primer lugar, distinguiremos los tipos de consumidores a nivel de alimentación y dieta que podemos encontrarnos:

  • Omnívoros: el clásico. Consumen todo tipo de carne, pescado, ovolácteos, vegetales, frutas, legumbres…
  • Vegetarianos: consumen vegetales y frutas, y admiten según los casos derivados de huevos y lácteos (ovolactovegetarianos), pero en ningún caso comen carne ni pescado. A pesar de esto, no son tan restrictivos puesto que no tienen una ideología establecida que vaya más allá de la alimentación.
  • Veganos (o vegetarianos estrictos): es la tendencia con mayor crecimiento en el mercado y cada vez más personas se suman a este modo de vida, sobre todo los más jóvenes. Consumen vegetales, frutas, semillas y cereales, y además se asocian a una creencia ideológica fundamentada en el rechazo al consumo de cualquier producto de origen animal, o con participación de los animales en términos de experimentación (desde alimentos hasta perfumes, maquillaje, productos de higiene, o textiles). Se basan en el respeto al cuidado y la conservación y denuncian la explotación y el maltrato a los animales.
  • Flexivegetarianos: por lo general solo comen vegetales, frutas, huevos y lácteos pero de vez en cuando consumen también carne o pescado. Más “flexible”, como su propio nombre indica, le está haciendo una fuerte competencia a las dos anteriores, ya que sigue una dieta vegetariana de forma rutinaria pero ocasionalmente permite el consumo de forma puntual de alimentos de origen animal.

Según datos del año 2018, un 92,2% de la población española se incluye en el grupo de omnívoros, mientras que el restante 7,8% (¡unos 3,6 millones de personas!) basa su dieta de manera exclusiva o casi exclusiva en los productos de origen vegetal. Además, de acuerdo a la información proporcionada por un estudio de The Green Revolution: en el año 2020 se alcanzará un mercado mundial de productos vegetales valorado en 5.000 millones de dólares, una cifra sin duda a tener en cuenta por la industria alimentaria.

Otros grupos minoritarios incluyen también a los crudiveganos (solamente consumen frutas y vegetales crudos), pescetarianos (comen frutas, vegetales, pescados y mariscos), o los que se incluyen dentro del llamado “frugivorismo”, una dieta vegana extremadamente restrictiva y casi descartada en la actualidad en la que únicamente se consumen frutas.

Una vez analizados todos los puntos de vista a nivel del consumo de los diferentes tipos de alimentos, vamos a tratar el debate que va avivándose a medida que se incrementa cada vez más el número de consumidores de productos exclusivos de origen vegetal.

El pretexto de los contrarios a este tipo de dietas es la preservación de la salud. Por un lado, se justifican en el déficit vitamínico que provoca dejar de comer cierto tipo de alimentos, como por ejemplo la Vitamina B12, cuya falta provoca un tipo de anemia. O también la falta de hierro, cuya mayor y mejor fuente es la carne y que además se absorbe más fácilmente cuando proviene de ésta que el que se encuentra en algunas plantas.

Por otro lado, en términos de ingredientes y aditivos, el argumento es que la mayoría de los nuevos productos veganos son alimentos que están muy procesados industrialmente y con una alta proporción de ingredientes de cuestionable calidad.

En la otra punta del ring, los partidarios de la alimentación exclusiva basada en vegetales argumentan que hay muchos productos con el suficiente contenido proteico para suplir el proporcionado por aquellos de origen animal. Pero más importante aún es su defensa basada en la sostenibilidad del planeta.

La actividad ganadera en este planeta está ligada a impactos negativos tales como la deforestación, la contaminación del agua y atmosférica, el calentamiento global y la pérdida de biodiversidad, entre otros. Además, más del 70% de las tierras se utilizan para el cultivo de alimentos para el ganado. Todo esto conlleva a que se justifique un cambio en el modo de alimentación para evitar que se siga produciendo este grave impacto medioambiental que está causando estragos a nuestro hogar.

En definitiva, está claro que hay opiniones para todos los gustos y nosotros nos quedamos con el respeto a todas ellas y con el aprendizaje de “renovarse o morir”. Debemos estar muy pendientes de todas las tendencias y posibilidades y adaptarnos a los cambios. Por nuestra parte, ya estamos concienciados e investigando innovadoras soluciones alimentarias y aplicaciones para cubrir todos los posibles tipos de productos.

¡Feliz año a todos y bienvenidos de nuevo a una entrada más de nuestro Blog que viene cargadita de novedades! Hemos dejado atrás un 2018 que nos ha traído muchos avances en el sector alimentario, pero el nuevo año viene pisando fuerte con tendencias muy innovadoras y para todos los gustos: ¡vamos a desarrollarlas!

Esta entrada está basada en la revisión sobre las Diez Tendencias Top del año 2019 de la web de noticias FoodIngredientsFirst, para la que se nos dio la oportunidad de asistir virtualmente y gracias a la que podremos hacer este pequeño resumen de las mismas.

La idea clave y primera tendencia sobre la que se van a desarrollar todos los planes de la industria es que el consumidor quiere descubrir, ya que la comida se ha convertido cada vez más en entretenimiento, en colores y emociones, y los alimentos influyen en cómo nos sentimos, no solo física si no mentalmente. A dos de cada tres consumidores de EE.UU., Reino Unido y China les encanta descubrir nuevas cosas, desde sabores, ingredientes o texturas hasta nuevos envases o restaurantes que ofrezcan una experiencia gastronómica innovadora. Buscamos algo nuevo y diferente, que nos haga sentir. Algunos ejemplos de esto pueden ser el watermelon ham, o jamón de sandía (¡totalmente sorprendente!) del restaurante Ducks Eatery de Nueva York o algo más “razonable”, el chocolate con chili.

Como segunda tendencia tenemos al mundo de las plantas, que ya viene asentándose desde años atrás pero que va a continuar de manera muy importante este nuevo año. Se basa en un aumento de la tendencia natural de etiquetado limpio que crece y se redefine cada año de manera un poco diferente, pero que cada vez es más común. Es la idea de la dieta basada en vegetales, aumentando el consumo de frutas y verduras en términos de salud, pero con productos realmente interesantes que se van a desarrollar y evolucionar para mejorar y poder llegar hasta los consumidores más tradicionales. También la industria se presta a participar de una manera nueva y diferente que pueda cubrir a todos los tipos de consumidores, por ejemplo con una hamburguesa “intermedia” entre la clásica de carne real, y la vegana: la Hamburguesa de Carne y Verduras con Semillas de Carrefour (Francia), con 50% carne picada y 50% lentejas coral y semillas de calabaza.

La tercera tendencia se basa en las alternativas: alternativas al pan, a la carne (los sustitutos de carne han crecido un 11%), a los productos lácteos (crecimiento de un 17%)… para mejorar la salud o para asentar una dieta variada y sostenible. Ha habido un aumento muy rápido en los reclamos veganos, con un crecimiento de hasta el 45% entre 2013 y 2017, donde podemos encontrar productos como el Helado Vegano de Magnum. Otras, como alternativas de pizza o pasta de Gigante Verde, alternativas de bebidas como el Gin Tonic de bajo contenido en alcohol de Tesco, o alternativas a proteínas como proteína de guisante o incluso de insectos.

Una cuarta tendencia que se aleja un poco más de lo que son los alimentos en sí, pero que es de gran importancia es la sostenibilidad. Es un objetivo para todos nosotros, y las empresas han de invertir y comprometerse con la sostenibilidad a corto y largo plazo. Hay ideas realmente creativas para combatirla, como minimizar el desperdicio de alimentos mediante el aprovechamiento de los procesos de producción. Incluso nosotros en nuestra propia casa con el Aquafaba (literalmente, “aguaalubia”) que consiste en aprovechar el líquido resultante de cocer las legumbres, como garbanzos, alubias o judías, y usarlo como alternativa a la ¡clara de huevo ni más ni menos! O también, crear alternativas a los plásticos de un solo uso para hacer envases biodegradables, como pajitas comestibles o envases de algas comestibles.

La quinta tendencia y última que vamos a revisar a fondo, es el mundo de los snacks. Lo que nos gusta picar entre horas… Podemos dividir a los consumidores en tres grupos objetivo:

  • Los millenials, que reemplazan sus comidas por snacks porque están muy ocupados
  • La generación X o padres de los millenials, que está intentando reducir el consumo de snacks dulces
  • Los boomers, padres de la generación X y abuelos de los millenials que quieren cambiar su hábitos para volverse más saludables

Para todos ellos, el sector alimentario debe enfocarse en innovar en todo tipo de snacks y momentos para consumirlos. Algunos de los productos más novedosos son  por ejemplo: los clásicos Babybells pero esta vez con crackers, o palitos crujientes horneados de la marca Pringles con sabor a pizza. Teniendo en cuenta la participación de los veganos, las empresas también han decidido crear snacks para ellos basados en fruta, arroz, champiñones, o incluso raíces.

Aquí terminamos la revisión de las tendencias para los próximos meses, esperamos os de una idea general de lo que va a venir y veremos si este año se cumplen los pronósticos y revolucionamos de esta manera el sector alimentario. Si estáis interesados en conocer más productos nuevos, en este enlace encontraréis más información de la mano de FoodIngredientsFirst. ¡Nos vemos en la siguiente entrada!