¡Saludos a todos un día más y bienvenidos de nuevo al Blog de Amerex!

Como habéis visto en nuestras previas entradas, la bacteria Listeria monocytogenes está en boca de todos, ya sea en sí misma o mediante la enfermedad que produce su infección: la listeriosis. Debido a la ingente información que ha generado este tema en los últimos tiempos, este término lo asociamos más con el sector cárnico, pero está presente en muchos más sectores. Debido a esto, hoy cambiamos el campo de batalla y venimos a concienciaros sobre su rango de acción en otra industria muy importante, y que seguramente a algunos os toque muy de cerca: la industria láctea. Concretamente, y a modo de caso práctico, esta entrada estará basada en una situación que en Amerex hemos tenido la oportunidad de conocer de primera mano y que nos ha generado mucho interés. ¡Vamos a contárosla!

El queso feta es un queso de origen griego y realizado principalmente con leche de oveja. Clasificándolo de una manera que nos interesa a la hora de este análisis, se considera un Alimento Listo para el Consumo (ALC), puesto que no tiene la necesidad de ser cocinado o llevado a cabo otro tipo de procesado muchas veces necesario para eliminar o reducir Listeria monocytogenes de manera aceptable. Esto hace que pertenezca a la categoría de alimentos donde la presencia de dicha bacteria es probable. Además, según modelos matemáticos integrados en ComBase, una herramienta online para microbiología alimentaria cuantitativa nacida de una colaboración entre la Universidad de Tasmania y el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos – Servicio de Investigación Agrícola (USDA-ARS), el queso feta es clasificado como alimento donde el crecimiento de Listeria monocytogenes es posible (acorde a sus distintos parámetros de pH, aW y concentración de ácido láctico).

Queso feta, alimento donde el crecimiento de Listeria monocytogenes es posible

Sin embargo, existen varios artículos científicos publicados en revistas de gran impacto donde se demuestra que, concretamente el queso feta, impide de manera general el crecimiento de bacterias de esta familia y, además, generan una inactivación progresiva de los microorganismos. Estas investigaciones pueden hacer pensar a la industria que el queso feta cumple el criterio de seguridad alimentaria de Listeria monocytogenes para toda su vida útil, pero es muy necesario tener en cuenta una vigilancia centrada en los Puntos de Control Crítico (PCC) como son: nivel de contaminación de materias primas, condiciones de procesado específicas, etc… Forman parte de las barreras sobre las que hablábamos en la última entrada de nuestro Blog.

De hecho, son dichos PCCs los que generalmente contradicen, de manera parcial, la información aportada por los artículos.  En el momento en el que alguna materia prima, principalmente la leche pasteurizada, se encuentre contaminada a la hora de la maduración, encontraría las condiciones idóneas para la proliferación del agente infeccioso durante los dos primeros días. Sabiendo que, bajo ciertas circunstancias, determinadas cepas de Listeria monocytogenes pueden incluso sobrevivir a una pasteurización estándar, es una situación que más de una vez puede hacer saltar las alarmas en cuanto a la protección para la salud humana.

Cabe destacar que la capacidad de crecimiento aportada por las condiciones de los dos primeros días de la maduración permite que la bacteria tenga la posibilidad de estabilizarse en una concentración muy elevada en su tiempo de almacenamiento a baja temperatura y bajo pH. Más si tenemos en cuenta que, por encima de 1,7 ºC durante los primeros 60 días, no se puede asegurar que el queso esté libre de patógenos. Además, los parámetros de la ley mencionan que para evidenciar que en un producto no crece Listeria monocytogenes tendría que cumplir alguno de los siguientes requisitos: o pH≤4.4, o aW≤0.92, o bien una combinación de ambos parámetros: pH≤5.0 y aW≤0,94. Analizando que el queso en cuestión tiene un pH de 4.4-4.6 y aW de 0.94-0,95, se encuentra al límite de los parámetros, por lo que es posible que los superen en algún lote. En ese caso, sumándole el elemento de la temperatura anteriormente mencionado, podríamos encontrar problemas graves.

Concluyendo, y siguiendo el hilo de nuestra anterior entrada del Blog, es imprescindible tratar de conseguir un alimento 100% seguro. Es evidente que no existe una única fórmula para lograr un nivel de seguridad total. Sin embargo, cuantas más barreras interpongamos entre el patógeno y nuestro producto, mejor.

No solo en la industria cárnica y láctea, sino también en el resto de industrias que forman parte del sector alimentario y que a priori (como os hemos ilustrado en esta entrada) puedan verse seguras frente a esta amenaza, pero siempre se puede hacer algo para mejorar esa seguridad. Te invitamos a que compartas tus propias dudas, vengas de donde vengas, y te proporcionaremos un asesoramiento personalizado para hacer que tu confianza en el lanzamiento de productos se vea incrementada.

En Amerex diseñamos nuestros protectores con una tecnología especializada y desarrollando continuamente nuestro know-how, porque uno de nuestros principales objetivos a cumplir es construir un conjunto de barreras que sean infranqueables para cualquier microorganismo dañino.

Una vez más… ¡Aquí estamos! Nos vemos en la próxima entrada.

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¡Hola de nuevo en esta más que superada entrada al otoño, y bienvenidos una vez más a nuestro Blog! Hoy vamos a hablar de un tema completamente de actualidad, y que nos ha tenido pendientes gran parte de la estación pasada puesto que es de gran importancia para el sector alimentario: la seguridad alimentaria frente a Listeria.

En Amerex siempre estamos para informaros de noticias de actualidad e interés para cualquier industria del sector alimentario. Precisamente en estos últimos meses han acontecido problemas sanitarios que han tenido como responsable a la bacteria Listeria monocytogenes, y es este asunto el que queremos desarrollar y aclarar hoy con vosotros. Los productos que se pueden ver afectados por el desarrollo de esta bacteria son productos que incluso tienen un tratamiento térmico, por ejemplo un chorizo fermentado, morcilla cocida, carne mechada o cualquier tipo de tratamiento térmico más intensivo. Se tiende a tener una confianza en esos tratamientos y en la refrigeración posterior para que no ocurra ningún crecimiento anómalo, pero todo son barreras. Lo que nosotros entendemos como barreras: cada una que pongas es un pilar más contra la contaminación, y cuantas más, mejor el control.

Listado de barreras de protección: humedad y pH, envasado, conservantes químicos, control de atmósfera. almacenamiento en refrigeración, sistemas ARCPC y procesos térmicos

Estamos ante un tema de actualidad, de la necesidad de tener protección contra Listeria en productos cárnicos como los que hemos mencionado. En este caso tenemos una primera barrera, el tratamiento térmico, y una segunda barrera, el almacenamiento en refrigeración. En concreto y relacionado con esto último, nos gustaría citar este artículo de El Mundo: Listeria: Crece la amenaza de la bacteria que sobrevive en tu nevera. Este artículo nos describe el desarrollo, la incidencia, y las consecuencias de la presencia de Listeria monocytogenes en los alimentos, y qué medidas adoptar para evitar su aparición y crecimiento. Aun así, el tratamiento térmico y la refrigeración, combinados con un control de la carga inicial microbiana del producto y la higiene, son factores que unas veces están mejor hechos y otras peor.

Como empresarios del sector cárnico, podéis pensar que cubiertas ambas cosas, ya tenéis controlada la Listeria, pero a veces nada más lejos de la realidad… Como añadido a las barreras mencionadas anteriormente, entre las que el tratamiento térmico, la refrigeración y la higiene son las más importantes a controlar, podemos encontrar soluciones protectoras como las que proporcionamos en Amerex, que constituyen otra barrera en sí. Por ejemplo, uno de nuestros Top Ventas, Fermitrat® Export.

Fermitrat® Export constituye una de nuestras fórmulas más puras de cultivo protector, más concentrado y muy funcional. Mejora la seguridad contra patógenos, especialmente contra Listeria, y aumenta la vida útil. Podéis ver en las gráficas siguientes su acción en dos productos cocidos, comprobando su eficacia.

Imagen que muestra la acción de Fermitrat Export, uno de nuestros protectores, frente a Listeria sp. inoculada en paté. Se puede ver como ambas dosis de Fermitrat controlan mejor el crecimiento, llegando incluso hasta prácticamente eliminar esta bacteria a dosis de 1,5 g/Kg del protector
Imagen que muestra la acción de Fermitrat Export, uno de nuestros protectores, frente a tres cepas de Listeria sp. inoculada en lonchas de pavo. A dosis de 1,5 g/Kg de Fermitrat se produce un efecto bacterioestático, impidiéndose el crecimiento de la bacteria, que queda tres unidades logarítmicas por debajo con respecto a la muestra sin el protector

Entre las barreras, encontramos una referente al pH y la actividad agua (aW). La legislación sobre normas microbiológicas incluye unos criterios de pH y aW, que una vez se ven controlados no exigen nada más.

Extracto de la legislación sobre normas microbiológicas que establece que productos con niveles de pH menores o iguales a 4,4 y actividad agua menor o igual a 0,92, o productos con niveles de pH menores o iguales a 5 y actividad agua menor o igual a 0,94, no pueden favorecer el desarrollo de Listeria monocytogenes

Podéis pensar que estando en los límites de la legislación, y llevando una supervisión adecuada de ciertos parámetros, estáis fuera de peligro y no tenéis que tener control de Listeria. Pero si queréis fabricar productos de mayor calidad y más deseables, podríais incluso disminuir las exigencias de pH y aW añadiendo un protector en vuestras fabricaciones.

La elección está en vuestras manos, nosotros estamos disponibles en cualquier momento para solucionar vuestras dudas e incertidumbres, y proporcionaros un asesoramiento adecuado a vuestras necesidades.

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¡Bienvenidos un día más a nuestro Blog! Esta entrada en particular nos enorgullece, puesto que es fruto de un trabajo constante y delicado, donde intentamos condensar todas las ideas que nos genera querer proporcionar un servicio que encaje perfectamente con cada uno de vosotros. Hoy os presentamos el Innovación Método Amerex, o IMA, lo que nosotros hemos considerado como un mapa formulado que tiene en cuenta las particularidades y personalidades de cada empresa. ¡Veamos en qué consiste!

Lo habéis visto estos últimos años, en Amerex hemos puesto en foco el ámbito de innovación y desarrollo para mantenernos en la vanguardia tecnológica y crecer. En particular y aún más, este 2019 con el equipamiento exclusivo de nuestra planta piloto.

Tras mucha investigación, y con nuestra experiencia en proceso, hemos visto que es muy importante optimizar, optimizarlo todo. Para ello, en Amerex hemos desarrollado un mecanismo que adecúa la implementación de las últimas innovaciones en nuestras fórmulas con la aplicación a todas y cada una de las fábricas interesadas, este es el nuevo IMA.

¿Qué queremos conseguir con la implementación del IMA? Lograr una asistencia 100% personalizada, más cercana todavía y dirigida a que los conceptos prueba y lanzamiento de producto sean sinónimos, maximizando las posibilidades de éxito mediante una colaboración cercana y estrecha.

¿Cómo vamos a conseguirlo? Lo primero de todo, y que creemos fundamental, es tener bien definidos todos los conceptos: Prueba, Ensayo y Muestra. Una pequeña ruta conceptual de los mismos y su relación sería la siguiente, pero os resultará muy interesante conocer más de este primer pilar

Correlación de conceptos de prueba, muestra y ensayo, que nos lleva desde la necesidad de un producto que implica la realización de ensayos con un plan y una gestión de muestra, hasta el establecimiento del producto en el mercado después del proceso de validación.

¿Qué bloques consideramos fundamentales para el correcto desarrollo del IMA?

  • Trabajo previo → establecer, como hemos dicho anteriormente, objetivo y plan antes de empezar.
  • Envío de muestras → solo se mandan posterior al estudio y cumpliendo unos requisitos.
  • Comunicación → La necesidad de comunicación por distintas vías se condensa mediante un documento compartido entre Amerex y cliente.
  • Análisis de resultados → Amerex siempre estará involucrado en el análisis de los resultados como mayor garantía de rentabilizar la prueba y asegurar los mismos.

El resultado de la implementación del IMA es que, con la mitad de ensayos requeridos en la prueba, se necesita menos tiempo para validar el producto y además se consigue validar un 30 % de los productos iniciados. Sin método, esto es una de cada diez pruebas.

En esta imagen se puede ver una comparativa de una validación normal de un producto en la industria, frente a una validación mediante el método Amerex

Además, el fin último es conseguir un éxito comercial en el mercado, un Top Ventas. El trabajo previo de orientación de la prueba, en conjunto con un flujo mayor de desarrollos e innovación, dispara las posibilidades de alcanzar este éxito un 40%.

Hasta ahora hemos visto que está claro que ahorramos en tiempo y aseguramos resultados mejores. Pero, ¿y los costes monetarios?

Veamos un ejemplo simulando los costes de una empresa media del sector donde la inversión media para pruebas, incluyendo la mano de obra, puede rondar los 30.000 euros. Que se reduzcan a la mitad el número de ensayos como hemos visto, determina que en nuestro caso sólo serán 15.000 euros.

Que haya un 30% de productos validados, y además un 40% más de posibilidades de que sean un Top Ventas, hace que sea plausible aumentos de facturación del 15%, 350.000 euros en este caso.

Además, tenemos comprobado que las devoluciones bajan un 1%, lo que constituyen 22.000 euros de ahorro. En un Fermitrat® medio, se invierten unos 20.000 euros anuales. Se paga solo, es rentable.

Entendemos que tras esta parrafada pueda parecer todo solo letras vacías, pero hay mucho más. Otros ejemplos o escenarios, más información y más concreta sobre el método en sí, y asesoramiento personalizado para vuestro caso en particular, estamos a vuestra disposición…

¿Te apuntas?

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Hola de nuevo y bienvenidos a una entrada más de nuestro Blog. Un año más participamos en una jornada de compartición del conocimiento, impartida en especial para los alumnos del Máster en Innovación y Gestión en la Industria Alimentaria de la Universidad de Lleida. La jornada se desarrolló de manera impecable, como siempre que este centro, donde nos encontramos como en casa, nos invita a compartir nuestra experiencia y nuestro concepto del uso de starters en alimentos de la industria de hoy en día.

Como es usual, nuestros técnicos expertos Luciano y Alejandro trataron temas tales como la aplicación de los starters en la industria cárnica, pero este año haciendo especial hincapié en el resto de industrias del sector alimentario.

Otras industrias del sector alimentario: láctea, pescado, platos preparados y salsas, y veganos, vegetales y panadería

Como ya hemos mencionado en muchas ocasiones, los cultivos starters o fermentos son utilizados para su fin tradicional más común, es decir, como iniciadores en la fabricación de alimentos basados en procesos fermentativos, interviniendo de forma activa en la creación de las propiedades organolépticas del producto final a través de la producción de ácido y enzimas, así como en asegurando la calidad sanitaria.

De manera particular, los cultivos protectores pueden mejorar y aminorar el efecto del paso del tiempo en la conservación de los alimentos, incrementando su vida útil y aumentando la seguridad del producto final. ¡Veamos algunos ejemplos!

Comparativa lomo fresco con un conservante químico frente a Fermitrat Export, solución natural de Amerex. El lomo con el conservante químico presenta un considerable peor aspecto debido a la aparición de gas, exudado, textura endeble y colonias de levaduras

En industria cárnica, podemos ver una comparativa de dos lomos cocidos, inyectados uno con un conservante químico común, y el otro con un protector perteneciente a nuestro catálogo actual. Los resultados de la adicción del protector son notables y rentables, dada su alta capacidad de control de factores que afectan negativamente al producto final, tanto microbiológicos como organolépticos.

Comparativa de tortillas con y sin Fermitrat Export, solución natural de Amerex. Presenta mejor aspecto la tortilla con el protector

En el caso de estas tortillas, sometidas a abusos de temperatura de hasta 33ºC, podemos ver también la diferencia entre añadir un protector o no. Tanto a nivel organoléptico (formación de gas, textura) como microbiológico (análisis de mesófilos totales y enterobacterias), que dieron peores resultados en la tortilla sin el protector.

Comparativa salmón fresco con y sin Fermitrat Export, solución natural de Amerex. El salmón sin protector presenta una textura completamente desecha, y una mayor generación de líquido

O en estos trozos de salmón, con y sin cultivo. Sobre todo podemos observar la formación de líquido, y la textura. Podemos afirmar que la adición del protector claramente ofrece una ventaja al menos a nivel organoléptico en esta matriz pesquera.

¿Qué será lo próximo? Nuestra Planta Piloto ya está preparándose para efectuar más pruebas en otras aplicaciones. Por lo pronto, los dos alimentos estrella de este año en materia de protectores que no habíamos testado hasta ahora son el salmón y las salsas para matrices vegetales. Estad al tanto, que ¡seguiremos informando!

Imagen que muestra nuevas aplicaciones de protectores en diferentes industrias del sector alimentario, como la pesquera o la de platos preparados

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¡Hola de nuevo y bienvenidos un día más a nuestro Blog! Como os comentábamos en la última entrada, Amerex formó parte del II Foro Healthy de Alimentación de La Rioja, jornada durante la cuál nuestros técnicos más especializados reflexionaron sobre las estrategias clean label que puede adoptar la industria como soluciones técnicas para adaptarse a estas exigencias del consumidor.

Nos gustaría dejaros aquí una muestra audiovisual de lo que vivimos ese día, esperando que sea para vosotros muy interesante e instructivo:

Esperamos que os haya gustado. Si además se os ha planteado cualquier tipo de cuestión o queréis un asesoramiento más personalizado, no dudéis en poneros en contacto con nosotros:

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El pasado mes la división técnica de Amerex tuvo el honor de participar en el II Foro Healthy de Alimentación de La Rioja, invitados por unos perfectos anfitriones, el Centro Tecnológico CTIC-CITA, quienes una vez más cuentan con nosotros para diseminar y compartir el conocimiento y a los que agradecemos que de nuevo hayan pensado en Amerex.

Este Foro presentaba los diferentes retos de la industria al enfrentarse a un cambio de tendencias en los consumidores, hacia unos horizontes de alimentación más saludable, y teniendo como base la innovación y la reformulación de productos. Nuestros expertos Luciano Vivas y Alejandro Rodríguez realizaron una presentación orientada a las estrategias clean label que puede adoptar la industria como soluciones técnicas para adaptarse a estas exigencias del consumidor, ¿queréis saber qué ideas aportaron? ¡Seguid leyendo!

Basamos la presentación en varias incógnitas que querían ser respondidas acerca de las posibles soluciones que existen para llevar a cabo la estrategia clean label, su impacto en la calidad y su rentabilidad.

¿Existen soluciones? Sí. Pero antes de afrontarlas debe establecerse un objetivo bien definido, y sobre todo equilibrado. Es difícil llegar a definir un producto final sabroso, saludable, sin procesar, atractivo, sin números E al que además se haya aumentado su vida útil considerablemente y sea seguro. Es difícil y hay que tener los pies en la tierra.

Pero como decimos, estableciendo objetivos definidos y equilibrados hay multitud de soluciones. Por ejemplo, si nuestro objetivo es eliminar sulfito, que sabemos que es un conservante microbiológicamente poco efectivo pero en color es muy buen reductor. Podemos eliminarlo con una solución microbiológica, clean label, que con toda seguridad va a aumentar la vida útil muy significativamente, sin embargo el color no será el color que da el sulfito. Aunque como habréis visto anteriormente, Amerex ya está trabajando en soluciones adaptadas a este factor color.

Esto es un ejemplo concreto, de los muchos que hay:

Imagen que describe las diferentes mezclas clean label de Amerex como soluciones a los diversos desafíos de la industria. Estos desafíos son: mantenimiento del color, formación de gas y/o remelo, y crecimiento de bacterias deteriorantes como lactobacilos/Gram+, Listeria, enterobacterias, anaerobios y mohos y levaduras.

Históricamente, hemos aplicado nuestras soluciones a la industria cárnica casi en exclusividad. Hoy en día, siguiendo la línea de la que hablamos continuamente, muchísimas más industrias del sector alimentario demandan este tipo de estrategia y por nuestra parte las fórmulas que nos acompañan son perfectamente adaptables a ellas. Hablamos de industrias entre las que se incluyen productos lácteos, de la pesca, bebidas, platos preparados, sándwiches, productos de huevo, productos veganos…

La segunda pregunta a responder, ¿qué impacto tiene en la calidad? Podemos garantizar de acuerdo a nuestro expertise, que microbiológicamente la calidad está asegurada. Como habéis visto en la tabla anterior, todas las soluciones están probadas y verificadas en nuestra planta piloto, evaluándolas mediante distintas pruebas como pueden ser Challenge Test que ya hemos mencionado y continuaremos mencionando a lo largo de este Blog.

Para garantizar tu calidad, debes rodearte de expertos en otros muchos ámbitos para que sean sinérgicos contigo y potencien este hecho, aquí es donde entra nuestra colaboración con el anfitrión. CTIC-CITA nos ayuda a desarrollarnos gracias a sus inmejorables instalaciones, a su personal cualificado y a la facilidad de comunicación que existe con ellos.

Última pregunta, y la que parece que al final importa más… ¿son rentables? Como hemos comentado antes, con los objetivos muy bien definidos y las pruebas de producto muy bien diseñadas por ambos proveedor-cliente en conjunto, se da lugar a que haya más productos validados. Este es el primer criterio de rentabilidad: la buena comunicación, confianza, y el establecimiento de objetivos acordados por ambas partes. Mayor rentabilidad, con hasta un 20% más de validaciones y un mejor comportamiento en el mercado. Podemos asegurar que simplemente con un 1% de productos finales que no se devuelvan, ya tienes amortizado el gasto invertido. Nuestras soluciones se pagan solas.

En esta imagen se puede ver una comparativa de una validación normal de un producto en la industria, frente a una validación mediante el método Amerex

Próximamente, subiremos el vídeo completo de la jornada, con nuestra intervención y la del resto de ponentes. ¡No os lo perdáis!

Una vez más, sólo nos queda agradecer a nuestros amigos que hayan contado con nosotros, y esperamos veros a todos en próximas ediciones.

¡Bienvenidos otra vez a una entrada más de nuestro Blog, y esta vez inaugurando nueva sección! Hemos decidido titularla “Con nuestros propios ojos” puesto que os comentaremos resultados empíricos de pruebas que habrán sido realizadas en la Planta Piloto de las instalaciones de Amerex. De primera mano, sin trampa ni cartón, podréis empaparos un poco más de la experiencia de realizar experimentos en el laboratorio, y comprobar cómo dan resultado y nos acercan un poco más a nuestro objetivo de crear productos totalmente clean label. Así que… ¡Vamos allá!

Durante el último mes hemos realizado numerosas pruebas con un elemento común: uno de nuestros starters especialmente diseñado para dar color al producto final, sin la presencia de nitritos. En la industria alimentaria, en el sector cárnico en particular, los nitratos y nitritos se consideran necesarios para realizar el proceso de nitrificación que da un color característico al producto final. Veamos en qué consiste este proceso:

Reacción metabólica desde nitrato hasta la nitrosomioglobina que da lugar a color en productos cárnicos
El nitrato se reduce a nitrito, y a partir de este se origina óxido nítrico que se combina con la mioglobina del músculo para formar nitrosomioglobina, que es la responsable del color típico de los curados. En el caso de los cocidos, la temperatura hace que esta nitrosomioglobina se transforme en nitrosilhemocromo, responsable de su color rosado característico.

Los nitratos y nitritos se han considerado necesarios en el sector alimentario, además de por el color, porque garantizan cierta seguridad en los productos evitando el desarrollo de bacterias patógenas, sobre todo de Clostridium botulinum que causa la enfermedad del botulismo. Además, la autoridad correspondiente regula la dosis máxima que se puede incorporar a cada alimento bajo una legislación concreta. El problema viene porque aunque los nitratos se encuentren de forma natural, por ejemplo, en diversos vegetales (como la lechuga, o el apio), o incluso en el agua, una parte de ellos se transforma en nitritos durante el proceso de digestión, reaccionando con los aminoácidos del estómago, dando lugar a las nitrosaminas, que son sustancias cancerígenas. Ya ni hablamos de si los encontramos directamente presentes en los alimentos en forma de nitritos. Por esto es importante encontrar sustitutos para evitar la presencia de estos aditivos en productos que consumimos normalmente.

Éste es el propósito y la razón por la que durante el mes de febrero hemos realizado numerosos ensayos con uno de nuestros starters estrella, que es capaz de realizar esta reacción de nitrificación sin utilizar una fuente ni natural ni artificial de nitratos ni nitritos. Vamos a comentaros uno de ellos, donde el producto final va a ser un lomo de cerdo cocido y veremos las diferencias entre la utilización de nitritos, y la utilización de un cultivo perteneciente a nuestra amplia gama de starters.

Para estas pruebas, nos servimos de lomos de cerdo fresco de unos 250 – 300 g, que inyectamos con diferentes salmueras cuya composición variaba de unas a otras. De tal forma que:

  • Muestra 1: Blanco
  • Salmuera 2: Starter a 0,2 g/Kg
  • Salmuera 3: Sustrato a 4 g/Kg
  • Salmuera 4: Starter a 0,2 g/Kg + Sustrato a 4 g/Kg
  • Salmuera 5: 15 ppm de Nitritos
  • Salmuera 6: Starter a 0,2 g/Kg + 2 ppm de Nitritos

Se inyectó la cantidad de salmuera correspondiente al peso de cada lomo, y estos fueron los resultados después de dejarlos 48 h en reposo a una temperatura de 0-4ºC y posterior cocción:

Comparativa lomo cocido blanco con lomo cocido sustrato. Ambos se ven de color pálido debido al no uso de nitrificantes ni starters
Comparativa Blanco – Sustrato
Comparativa lomo cocido starter con lomo cocido starter+sustrato. Ambos se ven de color rosado, debido a que la acción de los starters provoca una reacción de nitrificación y esta se ve aumentada gracias al uso de un sustrato adicional
Comparativa Starter – Starter + Sustrato
Comparativa lomo cocido nitritos con lomo cocido starter+nitritos. Ambos se ven de color rosado, debido a la acción de los starters y los nitritos que desencadenan la reacción de nitrificación
Comparativa Nitritos – Starter + Nitritos

Como podéis ver, el Blanco y la Salmuera 3 están prácticamente iguales. El sustrato de la Salmuera 3 lo conforman elementos que básicamente potencian el crecimiento de los starters, por lo que vemos que por sí solos (sin haber adicionado ningún starter), no producen ningún cambio de color.

Sin embargo, si lo comparamos con los lomos con las Salmueras 2 y 4, vemos un cambio de color notable al rosado característico de los productos cocidos. Entre ellas, podemos apreciar un poco más de tono en la Salmuera 4, conformada por el Starter y el Sustrato. Podemos decir que el cultivo starter es indispensable en esta aplicación en producto final para la aparición del color que nos interesa.

La última comparativa, de las Salmueras 5 y 6, nos deja ver que la presencia de nitritos a determinada dosis efectivamente da también ese color rosado, quizás más brillante que en los demás. Impecable es el resultado de los lomos con la Salmuera 6, un color especialmente atractivo para el consumidor, y con una dosis muy reducida de nitritos (la legislación permite una dosis máxima de 100 ppm).

Por todo esto, como conclusión podemos decir que el uso de starters es una muy buena alternativa a los nitritos, ya que provoca la aparición significativa de ese color que nos compete en productos cocidos. Complementado con el Sustrato o los Nitritos, favorece de alguna manera la intensidad de ese color.

Más adelante os enseñaremos qué ocurre cuando aplicamos el starter de la misma manera, pero a otro producto final… ¿Queréis averiguarlo? ¡Estad atentos al Blog!

¿O quizá queréis obtener más información de este cultivo estrella? Poneos en contacto con nosotros para un asesoramiento más cercano y personalizado:

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¡Hola de nuevo y bienvenidos a una entrada más de nuestro Blog! La semana pasada hablábamos de las tendencias que pisan fuerte en 2019, y una de ellas era el auge del mundo de las plantas, así que en este post seguiremos un poco el “topic”… Hoy vamos a haceros un resumen sobre los tipos de consumidores que existen actualmente. En la última década han aparecido muchas nuevas corrientes sobre la alimentación que se basan en una modificación de la dieta y que incluso van ligadas a un cambio en la ideología de algunos de los consumidores. ¿Cómo va a repercutir esto en el desarrollo de las tendencias y en la relación industria-producto-comprador? ¡Vamos a verlo!

En primer lugar, distinguiremos los tipos de consumidores a nivel de alimentación y dieta que podemos encontrarnos:

  • Omnívoros: el clásico. Consumen todo tipo de carne, pescado, ovolácteos, vegetales, frutas, legumbres…
  • Vegetarianos: consumen vegetales y frutas, y admiten según los casos derivados de huevos y lácteos (ovolactovegetarianos), pero en ningún caso comen carne ni pescado. A pesar de esto, no son tan restrictivos puesto que no tienen una ideología establecida que vaya más allá de la alimentación.
  • Veganos (o vegetarianos estrictos): es la tendencia con mayor crecimiento en el mercado y cada vez más personas se suman a este modo de vida, sobre todo los más jóvenes. Consumen vegetales, frutas, semillas y cereales, y además se asocian a una creencia ideológica fundamentada en el rechazo al consumo de cualquier producto de origen animal, o con participación de los animales en términos de experimentación (desde alimentos hasta perfumes, maquillaje, productos de higiene, o textiles). Se basan en el respeto al cuidado y la conservación y denuncian la explotación y el maltrato a los animales.
  • Flexivegetarianos: por lo general solo comen vegetales, frutas, huevos y lácteos pero de vez en cuando consumen también carne o pescado. Más “flexible”, como su propio nombre indica, le está haciendo una fuerte competencia a las dos anteriores, ya que sigue una dieta vegetariana de forma rutinaria pero ocasionalmente permite el consumo de forma puntual de alimentos de origen animal.

Según datos del año 2018, un 92,2% de la población española se incluye en el grupo de omnívoros, mientras que el restante 7,8% (¡unos 3,6 millones de personas!) basa su dieta de manera exclusiva o casi exclusiva en los productos de origen vegetal. Además, de acuerdo a la información proporcionada por un estudio de The Green Revolution: en el año 2020 se alcanzará un mercado mundial de productos vegetales valorado en 5.000 millones de dólares, una cifra sin duda a tener en cuenta por la industria alimentaria.

Otros grupos minoritarios incluyen también a los crudiveganos (solamente consumen frutas y vegetales crudos), pescetarianos (comen frutas, vegetales, pescados y mariscos), o los que se incluyen dentro del llamado “frugivorismo”, una dieta vegana extremadamente restrictiva y casi descartada en la actualidad en la que únicamente se consumen frutas.

Una vez analizados todos los puntos de vista a nivel del consumo de los diferentes tipos de alimentos, vamos a tratar el debate que va avivándose a medida que se incrementa cada vez más el número de consumidores de productos exclusivos de origen vegetal.

El pretexto de los contrarios a este tipo de dietas es la preservación de la salud. Por un lado, se justifican en el déficit vitamínico que provoca dejar de comer cierto tipo de alimentos, como por ejemplo la Vitamina B12, cuya falta provoca un tipo de anemia. O también la falta de hierro, cuya mayor y mejor fuente es la carne y que además se absorbe más fácilmente cuando proviene de ésta que el que se encuentra en algunas plantas.

Por otro lado, en términos de ingredientes y aditivos, el argumento es que la mayoría de los nuevos productos veganos son alimentos que están muy procesados industrialmente y con una alta proporción de ingredientes de cuestionable calidad.

En la otra punta del ring, los partidarios de la alimentación exclusiva basada en vegetales argumentan que hay muchos productos con el suficiente contenido proteico para suplir el proporcionado por aquellos de origen animal. Pero más importante aún es su defensa basada en la sostenibilidad del planeta.

La actividad ganadera en este planeta está ligada a impactos negativos tales como la deforestación, la contaminación del agua y atmosférica, el calentamiento global y la pérdida de biodiversidad, entre otros. Además, más del 70% de las tierras se utilizan para el cultivo de alimentos para el ganado. Todo esto conlleva a que se justifique un cambio en el modo de alimentación para evitar que se siga produciendo este grave impacto medioambiental que está causando estragos a nuestro hogar.

En definitiva, está claro que hay opiniones para todos los gustos y nosotros nos quedamos con el respeto a todas ellas y con el aprendizaje de “renovarse o morir”. Debemos estar muy pendientes de todas las tendencias y posibilidades y adaptarnos a los cambios. Por nuestra parte, ya estamos concienciados e investigando innovadoras soluciones alimentarias y aplicaciones para cubrir todos los posibles tipos de productos.

¡Feliz año a todos y bienvenidos de nuevo a una entrada más de nuestro Blog que viene cargadita de novedades! Hemos dejado atrás un 2018 que nos ha traído muchos avances en el sector alimentario, pero el nuevo año viene pisando fuerte con tendencias muy innovadoras y para todos los gustos: ¡vamos a desarrollarlas!

Esta entrada está basada en la revisión sobre las Diez Tendencias Top del año 2019 de la web de noticias FoodIngredientsFirst, para la que se nos dio la oportunidad de asistir virtualmente y gracias a la que podremos hacer este pequeño resumen de las mismas.

La idea clave y primera tendencia sobre la que se van a desarrollar todos los planes de la industria es que el consumidor quiere descubrir, ya que la comida se ha convertido cada vez más en entretenimiento, en colores y emociones, y los alimentos influyen en cómo nos sentimos, no solo física si no mentalmente. A dos de cada tres consumidores de EE.UU., Reino Unido y China les encanta descubrir nuevas cosas, desde sabores, ingredientes o texturas hasta nuevos envases o restaurantes que ofrezcan una experiencia gastronómica innovadora. Buscamos algo nuevo y diferente, que nos haga sentir. Algunos ejemplos de esto pueden ser el watermelon ham, o jamón de sandía (¡totalmente sorprendente!) del restaurante Ducks Eatery de Nueva York o algo más “razonable”, el chocolate con chili.

Como segunda tendencia tenemos al mundo de las plantas, que ya viene asentándose desde años atrás pero que va a continuar de manera muy importante este nuevo año. Se basa en un aumento de la tendencia natural de etiquetado limpio que crece y se redefine cada año de manera un poco diferente, pero que cada vez es más común. Es la idea de la dieta basada en vegetales, aumentando el consumo de frutas y verduras en términos de salud, pero con productos realmente interesantes que se van a desarrollar y evolucionar para mejorar y poder llegar hasta los consumidores más tradicionales. También la industria se presta a participar de una manera nueva y diferente que pueda cubrir a todos los tipos de consumidores, por ejemplo con una hamburguesa “intermedia” entre la clásica de carne real, y la vegana: la Hamburguesa de Carne y Verduras con Semillas de Carrefour (Francia), con 50% carne picada y 50% lentejas coral y semillas de calabaza.

La tercera tendencia se basa en las alternativas: alternativas al pan, a la carne (los sustitutos de carne han crecido un 11%), a los productos lácteos (crecimiento de un 17%)… para mejorar la salud o para asentar una dieta variada y sostenible. Ha habido un aumento muy rápido en los reclamos veganos, con un crecimiento de hasta el 45% entre 2013 y 2017, donde podemos encontrar productos como el Helado Vegano de Magnum. Otras, como alternativas de pizza o pasta de Gigante Verde, alternativas de bebidas como el Gin Tonic de bajo contenido en alcohol de Tesco, o alternativas a proteínas como proteína de guisante o incluso de insectos.

Una cuarta tendencia que se aleja un poco más de lo que son los alimentos en sí, pero que es de gran importancia es la sostenibilidad. Es un objetivo para todos nosotros, y las empresas han de invertir y comprometerse con la sostenibilidad a corto y largo plazo. Hay ideas realmente creativas para combatirla, como minimizar el desperdicio de alimentos mediante el aprovechamiento de los procesos de producción. Incluso nosotros en nuestra propia casa con el Aquafaba (literalmente, “aguaalubia”) que consiste en aprovechar el líquido resultante de cocer las legumbres, como garbanzos, alubias o judías, y usarlo como alternativa a la ¡clara de huevo ni más ni menos! O también, crear alternativas a los plásticos de un solo uso para hacer envases biodegradables, como pajitas comestibles o envases de algas comestibles.

La quinta tendencia y última que vamos a revisar a fondo, es el mundo de los snacks. Lo que nos gusta picar entre horas… Podemos dividir a los consumidores en tres grupos objetivo:

  • Los millenials, que reemplazan sus comidas por snacks porque están muy ocupados
  • La generación X o padres de los millenials, que está intentando reducir el consumo de snacks dulces
  • Los boomers, padres de la generación X y abuelos de los millenials que quieren cambiar su hábitos para volverse más saludables

Para todos ellos, el sector alimentario debe enfocarse en innovar en todo tipo de snacks y momentos para consumirlos. Algunos de los productos más novedosos son  por ejemplo: los clásicos Babybells pero esta vez con crackers, o palitos crujientes horneados de la marca Pringles con sabor a pizza. Teniendo en cuenta la participación de los veganos, las empresas también han decidido crear snacks para ellos basados en fruta, arroz, champiñones, o incluso raíces.

Aquí terminamos la revisión de las tendencias para los próximos meses, esperamos os de una idea general de lo que va a venir y veremos si este año se cumplen los pronósticos y revolucionamos de esta manera el sector alimentario. Si estáis interesados en conocer más productos nuevos, en este enlace encontraréis más información de la mano de FoodIngredientsFirst. ¡Nos vemos en la siguiente entrada!